La fatiga o cansancio extremo es un síntoma habitual en personas que tienen cáncer. Afecta notablemente la calidad de vida y añade preocupación a pacientes y familiares. En este artículo hablaremos de las causas de la fatiga relacionada con el cáncer, de cómo se vive en diferentes momentos de la enfermedad y de cómo la podemos reducir para recuperar el bienestar.

La fatiga relacionada con el cáncer - Psicologia en Cáncer

Causas de la fatiga y otros efectos secundarios de la quimioterapia

La fatiga relacionada con el cáncer es un tipo de fatiga crónica (es decir, que dura mucho tiempo). Cerca del 80% de pacientes oncológicos tendrán este tipo de cansancio en algún momento del proceso. Pero cuando se hace tratamiento con quimioterapia y/o radioterapia puede llegar a su máximo. Incluso puede llevar a algunas personas a abandonar el tratamiento.

Los mecanismos de la fatiga relacionada con el cáncer no están del todo investigados, y esto dificulta que se puedan buscar estrategias para resolverla. Además en la mayoría de personas no hay una sola causa de fatiga. Las más habituales son los efectos secundarios de la quimioterapia o la radioterapia, la anemia, los problemas con la nutrición, las infecciones y el dolor.

Recordemos que la quimioterapia es un tratamiento sistémico: Afecta a todas las células del cuerpo pero, sobre todo, las que se reproducen más rápidamente. Por eso su efecto se nota en las células tumorales, pero también en las de la mucosa bucal (provocando las llagas), las del folículo piloso (provocando la caída del cabello) y las del estómago (provocando los vómitos). Estos efectos no aparecen siempre, y cada vez hay tratamientos más eficaces para resolverlos.

Cómo nos afecta el cansancio en diferentes momentos del cáncer

Las personas que tienen fatiga relacionada con el cáncer la describen como cansancio, falta de energía, somnolencia o debilidad muscular. También dicen que no les mejora después de haber descansado. Esto afecta notablemente la calidad de vida y añade preocupación a los pacientes y sus familiares. Pero su intensidad y su duración varían de una persona a otra, y en una misma persona a lo largo del tiempo.

Fatiga cuando se hace quimioterapia - Psicología en Cáncer

  • Durante el tratamiento: La fatiga suele ser importante, sobre todo si se hace quimioterapia o radioterapia, complementarias -o no- a la cirugía. Además, a menudo, esta fatiga es acumulativa: su intensidad aumenta a medida que avanza el tratamiento.
  • Después del tratamiento: La recuperación de la normalidad tras el tratamiento del cáncer es gradual en todos los aspectos (personal, social, laboral, etc). La fatiga se reduce, aunque se puede prolongar unos meses o unos años después. Esto último es más probable que ocurra en personas que se han sometido a un trasplante de médula ósea y/o con enfermedades hemato-oncológicas (leucemia o Linfoma No Hodgkin).
  • Si hay una recaída: La fatiga vuelve a aumentar. Incluso puede superar la que había durante el tratamiento del primer cáncer. Las causas no están del todo claras, pero podría ser porque el tratamiento es más agresivo o por el deterioro del estado de ánimo. Recordemos que la recaída se suele vivir con una gran frustración y desesperanza.
  • Con la enfermedad avanzada: El cáncer avanzado (sobre todo cuando se hace tratamiento paliativo) hace que todo el cuerpo tenga más dificultad para funcionar con normalidad. Y esto se traduce en un aumento de la fatiga, que puede llegar al máximo.

Algunos pacientes pueden considerar la fatiga un problema más importante que los vómitos o la caída del cabello, y se quejan de que el personal sanitario no da a su cansancio la importancia que tiene.

Relación entre la fatiga y la ansiedad o la depresión

Un estudio [enlace al resumen, en inglés] publicado en 2000 concluyó que el cansancio de los pacientes con cáncer, sobre todo cuando la enfermedad está avanzada, se relaciona con la gravedad de los síntomas de ansiedad y de depresión, y con la gravedad del dolor y de la dificultad respiratoria.

Fatiga y ansiedad cuando se tiene cáncer - Psicología en CáncerEste otro estudio [enlace al resumen, en inglés] del año 1998 llegó a la conclusión de que al acabar el tratamiento del cáncer la depresión disminuía, mientras que la fatiga se mantenía o, incluso, aumentaba.

Finalmente, una interesante investigación [enlace al artículo completo, en castellano] del año 2004 concluye que las pacientes con cáncer de mama que creen que tienen herramientas para afrontar la enfermedad y que conseguirán curarse, se sienten menos fatigadas que las que viven el cáncer con desesperanza. Y este resultado se mantiene en varias fases del proceso.

Otras investigaciones han relacionado la fatiga con el pensamiento catastrófico (en mujeres que hacen tratamiento con quimioterapia), con el estrés psicológico -la sensación de que no se llega a todo- y con la adopción de estrategias para reducir el cansancio, como el descanso y la disminución de la actividad -en este caso, la fatiga es menor-. También se ha encontrado que la fatiga relacionada con el cáncer es más intensa cuando la persona percibe que le falta apoyo social.

Reducir la fatiga relacionada con el cáncer

La fatiga podría ser no sólo una consecuencia del deterioro de la calidad de vida, sino también una causa. A menudo valoramos la fatiga como muy incapacitante -y es normal que lo hagamos-. Y percibimos que no podemos hacer nada para mejorar esta situación. Esto hace que la calidad de vida disminuya aún más.

Siempre explico a pacientes y familiares que la fatiga tiende a ocupar cada vez más espacio de nuestra vida. El terreno que dejemos que la fatiga nos coma, nos lo comerá. Por lo tanto, actúa como un círculo vicioso: el cansancio produce cansancio. La estrategia, pues, consiste en “negociar” con la fatiga hasta qué punto le permitimos que limite nuestra vida.

Reducir la fatiga relacionada con el cáncer - Psicología en CáncerAceptamos que, en parte, la fatiga es inevitable. No nos ayudará forzarnos a nosotros mismos a hacer cosas que no podemos hacer. Pero sí podemos adoptar una serie de estrategias para reducirla:

  • Tratar los factores que hayamos identificado como causales (si tenemos anemia, dolor, depresión, etc)
  • Mantener la actividad diaria en la medida de lo posible
  • Acostarnos y levantarnos siempre a las mismas horas
  • Pedir ayuda para hacer las cosas que no podamos hacer
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras -ricas en vitaminas- y disminuir el de alimentos fritos, que hacen que la digestión sea más pesada
  • Hacer actividad física cuando la energía nos lo permita (caminar un rato a paso normal). La actividad física hace que nos sintamos más cansados después de practicarla, pero nos ayuda a aumentar la sensación de energía el resto del tiempo
  • Darnos permiso a nosotros mism@s para no hacer nada cuando estemos muy cansad@s
  • Pedir ayuda profesional si es necesario

¿Tienes fatiga relacionada con el cáncer, o la has tenido? Explícalo en un comentario, y te responderé personalmente. Y si crees que este artículo puede ayudar a alguien que conoces, compártelo!

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