Los falsos remedios contra el cáncer son productos que se presentan como tratamiento para curar la enfermedad pero que no han demostrado ser eficaces. Ya sea porque no se han hecho los ensayos clínicos correspondientes, o porque estos ensayos no dieron el resultado esperado. Hablamos de los remedios falsos contra el cáncer y del riesgo que suponen para la salud si sustituyen el tratamiento que sí que funciona.
Falsos remedios contra el cáncer - Psicología en Cáncer

Algunos falsos remedios contra el cáncer

A menudo vemos noticias en los medios de comunicación, o mensajes en las redes sociales o el correo electrónico, que atribuyen la posibilidad de curar el cáncer a algunos productos naturales. Estos mensajes pueden incluir afirmaciones del tipo “¡Las farmacéuticas lo esconden!” o “¡Los médicos no quieren que lo sepas!“. Mensajes que vienen a indicar que estos falsos remedios arruinarían el negocio farmacéutico.

Algunos productos a los que se atribuye esta propiedad son:

  • El limón
  • El bicarbonato
  • El brócoli
  • El te verde
  • La cúrcuma
  • Las algas
  • El aciete de oliva
  • La leche materna

¿Por qué tienen aceptación estos mensajes?

Internet es una fuente de información libre. Cualquier persona puede publicar lo que quiera, y con diferentes finalidades: dar una opinión, influir en un debate, ganar dinero, etc. Pero no toda la información que hay en internet es verídica: algunos de sus contenidos son inexactos, erróneos, e incluso a veces, malintencionados. Esto se convierte en un problema cuando hablamos de cuestiones sensibles como la salud, la opinión política o el dinero.

Aloe vera contra el cáncer

Ante la situación de vulnerabilidad en la que se siente una persona con cáncer es habitual que recurra a internet para informarse. Quizás quiere complementar lo que le ha dicho el médico y piensa que no pasa nada por buscar información. Y no pasa nada. Pero el diagnóstico de cáncer provoca reacciones muy negativas (miedo, rabia, tristeza, incertidumbre, etc) y esta persona se puede sentir empujada a buscar un bienestar inmediato. Por eso cuando encuentra un remedio miraculoso lo adopta como solución. De todo lo que ha encontrado se queda con lo que quería y desecha el resto.

Los mensajes que promueven los falsos remedios contra el cáncer están preparados para aparecer de manera destacada cuando usamos determinadas palabras en un buscador de internet.

Acompañar estos mensajes de frases que cuestionen la eficacia de los tratamientos convencionales (quimioterapia, radioterapia, etc) facilita que se compartan. Porque tendemos a compartir más los contenidos que nos indignan que los que nos dejan indiferentes.

¿Los productos naturales curan el cáncer?

Para determinar qué cura el cáncer y qué no, los profesionales de la salud nos basamos en el método científico. El método científico no es perfecto, ni tiene la verdad absoluta ni lo soluciona todo. Pero es el que, a partir de una consecuencia, permite establecer la causa. Cualquier producto que se quiere “probar” como curador del cáncer se somete a un ensayo clínico. Y eso es, precisamente, lo que no han hecho estos que llamamos falsos remedios contra el cáncer.

Eso no implica que no se puedan comer: muchos de ellos son inofensivos (com el aceite de oliva); en otros conviene consultar al médico, porque pueden interactuar con el tratamiento convencional. Por ejemplo, las bayas de goji interfieren negativamente con el tratamiento hormonal del cáncer de mama. Que un producto sea natural no significa que sea inocuo.

Por otro lado el cáncer no es una sola enfermedad: son más de 200 y muy diferentes entre ellas. Si hubiera un remedio natural eficaz, lo sería sólo para un tipo de cáncer determinado, no para los demás.

Falsos remedios contra el cáncer - Psicología en Cáncer

Pero ¿cómo funcionan los ensayos clínicos? Imaginemos que una persona con cáncer reduce su dieta a sólo el brócoli. Y su tumor desaparece. ¿Cómo sabemos que es el brócoli lo que ha hecho desaparecer el tumor, y no otra cosa, como el reposo o el paso del tiempo? No lo sabemos. Hemos visto que ha comido brócoli y que su tumor ha desaparecido, pero eso no quiere decir que ambos hechos estén relacionados, y menos, que uno sea consecuencia del otro. Del mismo modo que en las ciudades hay más cigueñas y, por otro lado, nacen más niños, y no por ello concluímos que son las cigueñas las que traen a los niños.

El método científico

Para atribuir al brócoli el poder de curar el cáncer tendríamos que hacer un ensayo clínico. Explicado por encima, iría más o menos así.

  1. Deberíamos conseguir que un centro médico, a través de su comité ético de investigación clínica nos autorizara a hacer este ensayo.
  2. Deberíamos coger una muestra de pacientes que aceptaran voluntariamente participar, y dividirla en 3 grupos de, pongamos, 50 personas cada grupo. La asignación de cada paciente a un u otro grupo debería ser aleatoria, es decir, por sorteo. Los pacientes deberían tener el mismo tipo de tumor (por ejemplo, carcinoma ductal infiltrante, un tipo de cáncer de mama) y en el mismo estadio (por ejemplo, el estadio III).
  3. Antes de empezar mediríamos el tumor a cada paciente. Es la única manera de comprobar si se ha reducido al final del estudio.
  4. Durante un tiempo determinado (por ejemplo, 6 meses), uno de estos grupos seguiría una terapia convencional (como la quimioterapia); otro grupo tomaría sólo brócoli y el otro tomaría un placebo: un producto que no contiene ningun principio activo que pueda producir efectos terapéuticos. De entrada eso ya plantea un problema ético, porque sabiendo que la quimioterapia es eficaz, dejar a un grupo de pacientes con brócoli o con placebo es dejar pasar un tiempo durante el cual el tumor crecerá. Y eso es inaceptable aunque que sea “en beneficio de la ciencia”. También deberíamos asegurarnos de que las participantes no supieran en qué grupo están, para evitar que las expectativas influyeran en los resultados. Y encima, intentar que el resto de condiciones de sus vidas fueran las mismas para las 150 pacientes: que durmieran las mismas horas, que hicieran las mismas actividades, etc. Si hacen todo igual y lo único que las diferencia es el “tratamiento” que siguen, los resultados se podrán atribuir a este tratamiento.
  5. Pasados los 6 meses volveríamos a medur los tumores de las 150 pacientes, o de las que continuaran participando en el estudio. Utilizando los mismos instrumentos y los mismos criterios que la primera vez.
  6. Si los tumores de las pacientes pertenecientes al grupo que había tomado brócoli se hubieran reducido más que en el grupo de tratamiento convencional y más que en el grupo de placebo, y esta diferencia en las reducciones fuese estadísticamente significativa, tendríamos un estudio que indicaría que el brócoli reduce los tumores de mama ductales infiltrantes en pacientes en estadio III.

Los tratamientos que sí que funcionan

Falsos remedios contra el cáncer - Joan Salvador Vilallonga

Este procedimiento basado en el método científico es el que los falsos remedios contra el cáncer no han seguido. Los tratamientos hospitalarios sí lo han hecho, y eso determina su eficacia. Por eso la única persona con conocimiento suficiente para recomendar una terapia para el cáncer es el oncólogo.

Cuando a una persona con cáncer se le indica un tratamiento (quimioterapia, hormonoterapia, etc) es porque este se considera el mejor de los que están disponibles para alguien con su enfermedad y en su estadio. Estos tratamientos han pasado -y siguen pasando- todos los controles para asegurar que los efectos secundarios sean mínimos y, su eficacia, lo más alta posible.

Sustituir el tratamiento convencional por estos falsos remedios tiene riesgos importantes. La estrategia terapéutica del hospital es la que tiene mayor probabilidad de funcionar. Abandonarla es renunciar al tratamiento, y eso deja via libre a la enfermedad para avanzar.

La mejor fuente de información sobre los tratamientos para el cáncer es el oncólogo u oncóloga. Él/ella también nos puede recomendar fuentes fiables si queremos saber más. En internet hay páginas con contenidos fiables, útiles, actualizados, y con las fuentes especificadas. Algo de guía nos puede ayudar a encontrarlas.

Sitio web recomendado para detectar engaños en internet: Salud sin bulos


Deja tu pregunta o comentario y te responderé personalmente. ¡Y no olvides compartir este artículo!

Este artículo tiene 1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.