Los falsos remedios contra el cáncer son estos productos que a veces se presentan como “eficaces” para luchar contra la enfermedad e, incluso, se dice que son mejores que los tratamientos tradicionales (quimioterapia, radioterapia, etc). El motivo de que sean falsos remedios es que su eficacia contra el cáncer no ha sido demostrada: bien porque sus estudios no han dado resultados positivos, bien porque ni siquiera han llegado a estudiarse.

Algunos falsos remedios contra el cáncer

A menudo nos llegan correos electrónicos, o vemos publicaciones en Facebook o en Twitter, sobre la eficacia de algunos productos naturales contra el cáncer, y se añade que las empresas farmacéuticas los tienen escondidos para no perder el negocio de la quimioterapia. Algunos de estos productos son:

  • El limónFalsos remedios contra el cáncer - Psicología en Cáncer
  • El bicarbonato
  • El brócoli
  • El te verde
  • Los arándanos
  • Las algas
  • El aceite de oliva
  • El tomate
  • La leche materna
  • Los frutos rojos

Como digo, su eficacia no ha sido demostrada, con lo cual no se pueden considerar curativos del cáncer. Esto no significa que no se puedan comer: muchos de ellos son inofensivos (como el aceite de oliva); otros debería ser el médico el que diga si una persona en concreto los puede tomar (como las algas o el bicarbonato), porque podrían interactuar con el tratamiento convencional.

Determinar la eficacia de estos productos

Para la demostración de eficacia se requieren ensayos clínicos. Probar un producto de acuerdo con el método científico no es ningún capricho: es para demostrar no sólo que el producto es eficaz sino que no hay otra causa que explique que la persona ha mejorado su estado de salud.

Seguro que se entiende mejor con un ejemplo. Imaginamos que una persona con cáncer reduzca su dieta a sólo uno de estos productos, por ejemplo el brócoli. Sólo come brócoli. Y su tumor desaparece. ¿Cómo sabemos que es el brócoli lo que ha hecho desaparecer el tumor, y no otra cosa (como el agua, el reposo o el paso del tiempo)? No lo sabemos. Hemos visto que ha comido brócoli y que su tumor ha desaparecido, pero esto no significa que ambos hechos estén relacionados, ni mucho menos que una sea consecuencia del otro.

Porque en las ciudades hay más cigueñas que en los pueblos, y también nacen más niños. ¿Verdad que no concluímos que son las cigueñas las que traen a los niños?

Para atribuir al brócoli el poder de eliminar el tumor tendríamos que hacer un ensayo clínico. Explicado muy en general, más o menos iría así.

  1. Tendríamos que conseguir que un centro médico a través de su comité ético de investigación clínica nos autorizara a hacer este ensayo.
  2. Tendríamos que coger una muestra de pacientes que aceptaran voluntariamente participar y dividirla en 3 grupos de, por ejemplo, 50 personas (asignadas aleatoriamente) en cada grupo. Estos pacientes deberían tener el mismo tipo de tumor (por ejemplo, cáncer de mama globulillar) y delimitar en qué estadios se encuentran (por ejemplo, estadios II y III).
  3. Mediríamos, en cada una de ellas, cuánto mide su tumor (imprescindible si al final del estudio queremos saber si se ha reducido).
  4. Durante un tiempo determinado (por ejemplo, 6 meses), uno de estos grupos debería seguir una terapia convencional (como quimioterapia); otro de estos grupos tomaría el brócoli y el otro grupo tomaría un placebo: un producto que se sabe que no contiene ningún principio activo que pueda producir un efecto terapéutico. Además deberíamos asegurarnos de que los sujetos no supieran a qué grupo pertenecen, para que las expectativas no influyeran en los resultados. Es decir, que las pacientes no podrían saber qué están tomando. Y encima intentar que el resto de condiciones de sus vidas fueran las mismas para las 150 pacientes: que durmieran las mismas horas, que hicieran las mismas actividades, etc, para descartar que la reducción del tumor se debiera a cualquier causa no controlada.
  5. Pasados los 6 meses volveríamos a medir los tumores de las 150 pacientes, o de las que siguieran participando del estudio. Deberíamos asegurarnos de hacer la medición con los mismos instrumentos y los mismos criterios que la primera vez.
  6. Si los tumores de las pacientes pertenecientes al grupo que había tomado brócoli se hubieran reducido más que los del grupo de tratamiento convencional y más que las del grupo de placebo, y esta diferencia en las reducciones fuera estadísticamente significativa, tendríamos un estudio que afirmaría que el brócoli reduce los tumores de mama globulillar en pacientes en estadios II y III.

Falsos remeis contra el càncer - Joan Salvador VilallongaEste es el procedimiento que los falsos remedios no han seguido. Parece complicado, pero es la forma que tiene la ciencia para determinar que, realmente, la eficacia de un tratamiento se explica por éste tratamiento y no por cualquier otra causa. Hasta entonces, quién mejor nos puede recomendar una terapia para el cáncer es el médico.

No olvidemos que cuando a una persona con cáncer se le recomienda un tratamiento (quimioterapia, hormonoterapia, etc) es porque éste se considera EL MEJOR de los disponibles para una enfermedad, un estadio del tumor y unas características de la enfermedad personales como las suyas. Estos tratamientos han pasado –y siguen pasando- todos los controles para que los efectos secundarios sean mínimos y su eficacia sea lo más alta posible.

Por otro lado, el cáncer no es una enfermedad, sino que son más de 200 que se incluyen en este nombre. En caso de que hubiera un remedio natural eficaz, lo sería solo para un tipo en particular de cáncer.

Y tu, ¿has oído hablar de algun otro de los falsos remedios o alimentos a los que se atribuyan propiedades contra el cáncer? ¡Cuéntame!

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