Los tiempos de espera en pruebas médicas son una de las principales fuentes de preocupación de las personas que tienen cáncer. Se pueden producir en varios momentos y, a veces, se viven con ansiedad. En este artículo hablamos de los tiempos de espera en oncología y de cómo reducir el sufrimiento que producen.

Los tiempos de espera en cáncer – Psicología en Cáncer

Los tiempos de espera en la actualidad

¿Cuál es el tiempo de espera para el resultado de las pruebas médicas habituales para diagnosticar un cáncer? En realidad hay que diferenciar dos tiempos: el de la espera para hacer la prueba y el de la espera de su resultado.

  • Un análisis de sangre puede tardar entre 2 horas (si se hace en un servicio de urgencias) y una semana en un centro de atención primaria, desde el momento de la extracción. El diagnóstico de cáncer en urgencias se hace de manera muy excepcional: sólo en casos de enfermedad oncológica fulminante. Hasta ahora, profesionalmente, sólo he visto uno.
  • Los tiempos de espera medios para una ecografía abdominal son de 36 días. El resultado es inmediato.
  • Para una colonoscopia es de 55 días (casi 2 meses). Por su resultado tampoco hay que esperar.
  • Para una endoscopia esofago-gástrica es de 48 días. Su resultado también se tiene de manera inmediata.
  • La espera media para una mamografía es de 35 días. Y el resultado se ve enseguida.
  • La biopsia se hace habiendo esperado un tiempo muy variable. Para tener su resultado hay que esperar entre 10 minutos y 10 días, según el tipo de biopsia que se necesite hacer.

Algunos de estos datos figuran en el registro de listas de espera de pruebas médicas de Cataluña correspondiente a Junio de 2016. Se puede consultar en aquí.

Los tiempos de espera en cáncer – Psicología en CáncerDe todos modos en Cataluña y en toda España hay implantado un circuito de diagnóstico rápido del cáncer, que se aplica a los tipos de cáncer más frecuentes: mama, colon, pulmón y próstata. Cuando hay sospecha de que una persona puede tener cáncer se pone en marcha y se llega al diagnóstico en, aproximadamente, un mes.

Sin duda es un éxito de la asistencia sanitaria, ya que ha permitido reducir los tiempos de espera. Pero para los pacientes un mes sigue siendo mucho tiempo. La noticia que esperan es muy importante y, a veces, no saben cuándo tendrán el resultado. Estos dos factores de incertidumbre hacen que el malestar sea más destacable.

La distorsión de la percepción del paso del tiempo

La sabiduría popular dice que cuando una persona está bien el tiempo se le pasa rápidamente, mientras que cuando está mal parece que el tiempo no acabe de pasar. Pero no sólo lo dice la sabiduría popular. Hay estudios hechos con pacientes con cáncer que lo demuestran.

Esta distorsión es más notable si el paciente tiene dolor y no ve la manera de reducirlo. La sensación de amenaza (“esto me duele mucho y los calmantes no me hacen nada. Y encima tengo que esperarme a que me digan si es grave“) hace que el tiempo pase, a ojos de la persona, más lentamente de lo que parece indicar el reloj.

El profesor Ramon Bayés, en su libro “Afrontando la vida, esperando la muerte“, habla de la diferencia entre la percepción del tiempo por parte del médico y por parte del paciente o los familiares. Y recomienda que se intente alinear este tiempo para reducir la diferencia. Esto implica dedicar la atención necesaria a responder las preguntas y a comprender que los pacientes, a veces, necesitan tiempo para procesar la información que reciben.

Cómo pueden, los profesionales, reducir el impacto de los tiempos de espera

Imaginamos una persona que tiene un conjunto de síntomas que encajan con un cáncer. Se ha hecho una serie de pruebas, con la sensación de vulnerabilidad que eso comporta: Personas desconocidas, agujas, instrumentos, alarmas, tener que quitarse la ropa, etc. Y ahora se encuentra en los tiempos de espera de los resultados.

U otra persona que se curó de un cáncer hace tiempo y se enfrenta al control de cada 6 meses. Decirle que tardarán unos días a darle el resultado puede mantener o incrementar la ansiedad.

Tiempos de espera en oncología en Cataluña - Psicología en CáncerLos estudios que dicen que reducir el tiempo de espera (y la ansiedad asociada) se traduce en una mejora del pronóstico del cáncer son pocos y contradictorios. Pero no hay duda de que tiene un papel muy positivo en mitigar el sufrimiento. Por tanto merece la pena intentar reducir los tiempos de espera o paliar sus efectos, en beneficio de la calidad de vida de la persona enferma.

Una práctica que los profesionales sanitarios pueden llevar a cabo es dar la información lo antes posible, siempre que sea para dar buenas noticias. No hay que esperar una visita si se puede hacer por teléfono. Por ejemplo: “Le espero en la consulta el día 19, pero que sepa que los resultados de las pruebas no indican nada grave“. También es importante que el profesional tenga en consideración la angustia del paciente, y muestre empatía: “Comprendo que la espera se hace difícil. Lo lamento, pero eso tarda unos días, y no le puedo asegurar una fecha para el resultado”).

Es habitual, en personas que esperan saber si lo que tienen es un cáncer o no, pensar que cuántos más días pasen, más empeorará la enfermedad. En realidad el tiempo de espera de unos días NO afecta al pronóstico. Pero es importante que los médicos lo digan expresamente para eliminar esta creencia.

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Y qué pueden hacer los pacientes y los familiares

Para algunos pacientes el tiempo de espera para el diagnóstico es peor que el diagnóstico en si mismo. Durante la espera su cabeza da vueltas sobre la enfermedad, la gravedad, el pronóstico, etc. Los miedos durante los tiempos de espera pueden ir creciendo, por la falta de información y de puntos de referencia del paciente. Una vez le dicen qué tiene, ya le puede poner un nombre y comenzar el tratamiento.

La espera es inevitable. Es importante hacerse a la idea de que durará unos días. Pero aunque el malestar no se pueda evitar, sí que se puede reducir. Con compañía de la familia y los amigos, que comprendan el mal momento por el que está pasando. El paciente a ratos puede mostrarse de mal humor, o llorar. Y permitirle hacerlo es una manera de ayudarle. En cambio, decirle que todo irá bien, aunque sea con intención de animarle, tiene el problema de que no sabemos si es cierto.

En realidad el paciente también tiene un papel relevante a la hora de pedir ayuda. Sus necesidades pueden cambiar y, comunicarlas, ayuda a los demás a saber cómo pueden ser útiles. Por ejemplo, hablar del tema, o al contrario: hablar de algo que no tenga nada que ver.

La ansiedad cuando se espera un resultado médico - Psicología en CáncerLas técnicas de distracción también pueden ayudar. La espera de los resultados puede ser la preocupación principal, aquella que ronda por la cabeza todo el día. Y como la mente no puede estar en blanco, siempre que no hay ningún pensamiento o actividad, los tiempos de espera vuelven. Y con ellos, vuelve la ansiedad.

La fórmula “no pienses en ello” no funciona. Cuando nos dicen que no pensemos en algo, es cuando más nos viene a la cabeza. Es más fácil sustituir un pensamiento por otro. Unas vacaciones, un recuerdo del pasado, escuchar música, leer el periódico, etc. Cualquier pensamiento que no sea el de los tiempos de espera.


¿Ha tenido que pasar tiempos de espera para resultados médicos? Si quiere lo puede explicar en un comentario. ¡Gracias por leer y compartir el artículo!

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