El cáncer provoca una serie de síntomas físicos, psicológicos, sociales y espirituales que conllevan un gran malestar. Algunos pacientes pueden intentar suicidarse para acabar con su sufrimiento. En el manejo de estas situaciones hay que tener en cuenta varios factores: los motivos, la capacidad de toma de decisiones, las implicaciones para los familiares y los profesionales de la salud, etc. Este artículo reflexiona sobre el suicidio en personas con cáncer.

El suïcidi en persones amb càncer

Datos generales sobre el suicidio

Hay algunos términos que conviene distinguir cuando hablamos de suicidio:

  • Los pensamientos de muerte o de suicidio son ideas en las que una persona considera la posibilidad de causar su propia muerte. Estos pensamientos no implican ni un intento ni un acto suicida.
  • El intento de suicidio es la acción premeditada para acabar con la propia vida de manera voluntaria.
  • El acto suicida es el intento de suicidio con el que la persona obtiene el resultado deseado.

En la población general, en el año 2012, el suicidio fue la causa del 1,4% de todas las muertes a nivel mundial. La tasa de suicidio se sitúa en 11,6 de cada 100.000 habitantes. La gran mayoría de personas que se suicidan tienen un trastorno mental.

Hay algunos mitos falsos alrededor del suicidio que es importante corregir. Entre estos, las ideas erróneas como que quien se quiere suicidar no avisa, que hablar del suicidio induce a cometerlo, o que el suicidio és una muestra de cobardía o de valentía.

Les cifras del suicidio en personas con cáncer son muy dispares. Algunos estudios lo sitúan en el 0,03% en pacientes dentro del primer año tras el diagnóstico. Otras investigaciones hablan de un 8-10% de pacientes con cáncer al final de la vida que tendrían ideas de suicidarse o deseo de morir.

Aspectos éticos y legales del suicidio en psicooncología

Aspectos éticos y legales del suicidio en psicooncología

El suicidio, jurídicamente, no es ilegal (al menos en nuestro país). Tampoco lo es su intento, aunque sea fallido. Sí son ilegales la inducción al suicidio de otra persona o la colaboración en un acto autolítico. Así queda reflejado en el Artículo 143 del Código Penal (1995).

¿Y por qué es importante hablar de los aspectos legales? Porque la cuestión del suicidio en personas con cáncer va muy ligada a la eutanasia. La eutanasia es el acto médico de provocar la muerte de una persona con una enfermedad altamente incapacitante y con un pronóstico de vida corto, con un sufrimiento muy intenso que no se alivia con los tratamientos establecidos, y que ha pedido morir de manera reiterada y con la plena capacidad de razonar. La eutanasia tampoco está permitida en nuestro país. El debate social continúa abierto y el legislador no muestra un interés suficiente en abordar este debate.

Por eso cuando un paciente dice que se quiere suicidar, o pide que le apliquen la eutanasia, aparece un conflicto entre los cuatro principios de la bioetica. Estos son los principios que un profesional de la salud debe respetar en el trato con sus pacientes:

  • Principio de no maleficiencia: No hacer daño al paciente. Si hacerle daño es inevitable, hacerle el mínimo posible para conseguir los mayores beneficios.
  • Principio de beneficiencia: Hacer el bien. Intentar curar las enfermedades, aliviar los síntomas y buscar el mayor beneficio para su salud.
  • Principio de justicia: Tratar a todos los pacientes en condiciones de igualdad, en proporción a la gravedad de su enfermerdad.
  • Principio de autonomía: Respetar las decisiones del paciente, tanto en relación a la enfermedad, como en relación al tratamiento.

Cuando un paciente con cáncer expresa la voluntad de suicidarse el conflicto aparece entre el deber ético de los profesionales de la salud de hacer lo que puedan para evitarlo y el principio de autonomía de este paciente (quien, en teoría, debe poder decidir sobre su propo cuerpo). ¿Cuál de los dos debe prevalecer? ¿Es razonable forzar la hospitalización de esta persona para preservar su vida? ¿Podemos “informar” a la familia, para pedirle que se mantenga alerta, incumpliendo así el deber confidencialidad con el paciente? ¿Y si con estas medidas tampoco lo podemos evitar?

Un paciente con cáncer piensa en suicidarse

Este no es un artículo para dar respuesta a estas preguntas. El suicidio en personas con cáncer es un tema lo bastante delicado como para tener que analizarse a nivel individual. Cada persona es un mundo, y establecer un protocolo se quedaría corto. Pero dejar estas preguntas abiertas no tiene que ser necesariamente malo.

Factores de riesgo para el intento de suicidio en personas con cáncer

Podemos enumerar algunos factores de riesgo para el intento de suicidio en personas con cáncer a partir de estas fuentes: 1, 2 i 3:

  • Que el paciente sea varón (1)
  • Edad de más de 40 años (1)
  • Que viva acontecimientos vitales estresantes (2)
  • Diagnóstico de cáncer de páncreas o de cáncer de pulmón (1)
  • Quejas sobre la ineficacia del tratamiento para reducir el dolor u otros síntomas que generan sufrimiento (1)
  • Manifestaciones de depresión y de desesperanza (2)
  • Abuso de sustancias (3)
  • Apoyo social pobre (2)

Cómo abordar los intentos de suicidio en pacientes con cáncer

El paciente con cáncer que se quiere suicidar NO desea morir. Desea acabar con el sufrimiento, dado que el tratamiento para controlar los síntomas no le está funcionando.

Cualquier referencia que haga una persona con cáncer al deseo o a la intención de suicidarse debe ser tomada en serio, y abordarse profesionalmente. Es imprescindible establecer un diálogo sincero y empático. También es importante analizar cómo procesa su idea suicida: ¿Admite sus ventajas e inconvenientes? ¿La decisión es razonada, reflexionada y persistente en el tiempo? ¿Conoce las consecuencias de consumar el suicidio y de intentarlo sin conseguirlo?

Apoyo a una un paciente con cáncer que se quiere suicidar

El suicidio en personas con cáncer no tiene la muerte “per se” como objetivo. No hay una voluntad de dejar de vivir. Hay voluntad de dejar de sufrir. El sufrimiento es un tema central, y merece una atención especial por parte de los profesionales. Es la manera de buscar alternativas: Si se puede encontrar la forma de aliviar el sufrimiento, el suicidio deja ser “necesario” desde la perspectiva del enfermo. Igualmente hay que intentar garantizar el apoyo social y familiar cuando sea posible, y el soporte profesional en todos los casos. Teniendo en cuenta que la topografía de la idea de suicidarse (intención, momento, método, etc). puede variar a lo largo del tiempo.

El paciente también debe poder participar de la toma de decisiones. Merece ser tratado como una persona única, con derechos, con motivaciones, con objetivos, con contradicciones y con su manera particular de ver el mundo.

La familia también puede necesitar apoyo, sobre todo si no se ve capaz de prevenir los intentos de suicidio. A la familia se le pueden facilitar recursos para manejar la situación, y apoyo psicológico y social si lo necesita.


Para elaborar este artículo, aparte de les fonts enlazadas, me he inspirado en:

Maté J, González-Barboteo J, Ibáñez-Solaz M, Martínez-Urionabarenetxea K, Limonero JT, Tuca A. Ideación autolítica al final de la vida en pacientes oncológicos paliativos: A propósito de un caso. Psicooncología. 2008; 5 (2-3): 339-58.


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