El origen emocional del cáncer ha sido objeto de debate desde que existe la enfermedad. O sea, desde siempre. Vale la pena ver qué argumentos utilizan los defensores de esta teoría y qué le falta para poderse igualar a otras visiones.

El origen emocional del cáncer .- Psicología en Cáncer

El origen emocional del cáncer

No. El cáncer no tiene su origen en un trauma emocional. Personalmente me gustaría poder decir que sí, porque significaría que, probablemente, también se puede curar con estrategias emocionales. Pero los datos de los que disposemos actualmente no permiten defender el origen emocional del cáncer.

¿El cáncer se puede curar?

La afirmación que más se aproxima a la respuesta a esta pregunta es que algunas personas con algunos tipos de cáncer se pueden curar. No hay un “Sí” o un “No” rotundos. Cuando hablamos de la curación del cáncer nos referimos a poblaciones y no a personas. Por ejemplo: Sabemos que la gran mayoría de mujeres con un cáncer de mama detectado a tiempos, y la gran mayoría de hombres con un cáncer de próstata detectado a tiempo, en teérminos generals, se curan. Pero eso no nos informa de lo que ocurrirá con una mujer o un hombre en particular. No tenemos todas las respuestas. La ciencia no las tiene.

Entonces, cuando la ciencia dice que el cáncer no tiene un origen emocional, ¿cómo lo sabe?

Porque ha recogido datos de muchas fuentes, ha comprobado si eran válidos para lo que quería estudiar, ha encontrado un origen genético al cáncer y ha descartado, una por una, otras hipótesis. Después ha repasado sus conclusiones buscando posibles errores. Y finalmente se han publicado estos resultados detallando los pasos seguidos, uno por uno, para que, si alguien no se cree esta conclusión, pueda hacer su propio estudio y comprobar si el resultado es el mismo. Es decir, se ha expuesto -y se sigue exponiendo- de manera transparente. Y lo que ha obtenido una conclusión. No es una verdad absoluta, pero sí una conclusión.

Algunos planteamientos, como la biodescodificación o la Nueva Terapia Germánica. insisten en el origen emocional del cáncer. Pero no explican cómo han llegado a su conclusión. Te dicen que “debes creértelo, porque lo digo yo, y punto“. Incluso te pueden atacar o descalificar si te atreves a preguntárselo.

Hay quien recurre a casos particulares para convertirlos en generales: “Yo conozco a alguien que se curó del cáncer haciendo biodescodificación”. Puede ser. En cualquier caso son dos cosas distintas: por un lado, se curó del cáncer. Por el otro, hacía biodescodificación. Pero eso no significa que la biodescodificación sea la causa de la curación de su cáncer. De la misma manera que puedes entrar en un supermercado y que se te caigan las monedas al suelo, y eso no querrá decir que en aquél supermercado la fuerza de la gravedad sea más intensa.

El argumento de los defensores del origen emocional del cáncer

El argumento que suelen emplear los defensores del origen emocional del cáncer es que las personas a las que se ha diagnosticado cáncer tuvieron previamente un trauma emocional. Un divorcio, la muerte de un ser querido, la pérdida del lugar de trabajo, un accidente, etc. Vamos a ver a dónde nos lleva este argumento.

Por qué el cáncer no es por un trauma emocional

¿Conoces a alguien que nunca haya tenido una situación emocional complicada? Quien más quien menos, todo el mundo ha tenido momentos de sufrimiento en su vida: una pérdida, un desengaño, etc. Por lo tanto, si al diagnosticar cáncer a una persona vamos a buscar si ha tenido algun trauma emocional… encontraremos uno o más de uno. Seguro. En otras palabras: haber tenido un trauma emocional no sirve para distinguir quien puede tener cáncer de quien no. Entonces, decir que un trauma emocional da lugar a un cáncer, es como decir que beber agua es causa de muerte, porque todas las personas que mueren han bebido agua en algun momento de su vida. Es decir: el argumento del origen emocional del cáncer no se sostiene.

Entonces, ¿las emociones no intervienen en nada en el cáncer?

De manera muy indirecta pueden intervenir. Porque muchas personas reaccionan al estrés fumando, o bebiendo alcohol, y eso sí es causa de cáncer. Y el estrés intenso y sostenido en el tiempo altera el funcionamiento hormonal del cuerpo. Pero ni el estrés ni las emociones son causa directa de cáncer. Podemos decir que el estrés tiene que sumarse, necesariamente, a otros factores para acabar dando lugar a una enfermedad oncológica.

Finalmente conviene no olvidar que atribuir el origen del cáncer a una causa emocional es una manera de decir “es culpa tuya porque no has manejado mejor lo que ocurría“. Y culpar a una persona de su enfermedad es cruel, es injusto, es irrealista y no sirve de nada.


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