¿El cannabis cura el cáncer? ¿Calma los síntomas? ¿Reduce los efectos secundarios? ¿O no sirve para nada? La investigación sobre el uso de cannabis en cáncer avanza muy lentamente, por razones que explicaremos en este artículo. Sus resultados a veces se explican de manera confusa. Y la imagen social de esta sustancia tampoco facilita su aplicación como herramienta terapéutica.

El uso de cannabis en cáncer - Psicología en Cáncer

Como profesional de la salud NO pretendo, con este artículo, recomendar el uso de cannabis. Sólo expongo el estado de la investigación de su uso en la oncología. Recomiendo a los lectores que se dirijan a su oncólogo para resolver dudas sobre el uso del cannabis con fines terapéuticos atendiendo a su situación particular.

Qué es el cannabis

El cannabis es una planta, el nombre científico de la qual es cannabis sativa. Su principio activo más importante es el tetrahidrocannabinol (THC), que se encuentra en diferentes proporciones según la zona de la planta. Cuando la sustancia sale del cogollo de la planta hembra llama marihuana. La resina que produce es lo que se conoce como hachís, y es donde está la mayor concentración de THC. Otras denominaciones de la sustancia son cáñamo, maría, chocolate, peta, porro o costo.

Habitualmente se toma fumada, mezclada con tabaco. También se puede consumir disuelta en forma de aceite y mezclada con algunos alimentos. Cuando se toma fumada sus efectos aparecen en pocos minutos y duran 1-2 horas; al tomarse ingerida los efectos tardan más en aparecer, pero también son más duraderos.

efectos del cannabis - Psicología en Cáncer

Sus efectos físicos son aumento del apetito, sequedad de boca, relajación muscular, analgesia, somnolencia y descoordinación en los movimientos. Entre los efectos psicológicos hay desinhibición (facilidad para hacer cosas que normalmente no se harían por vergüenza), relajación, ganas de reír, disminución de la concentración y la memoria y, a veces, ansiedad. A largo plazo, en algunas personas, puede provocar trastornos psicóticos. La característica más destacada de los trastornos psicóticos es que la persona pierde el contacto con la realidad.

El cannabis es una sustancia. Hay muchas sustancias que se pueden utilizar como medicamento o como droga, según el uso que se haga de ellas. Los opiáceos, por ejemplo, dan lugar a medicamentos como la morfina o a drogas como la heroína. La anfetamina se puede utilizar como medicamento (es muy eficaz en personas con TDAH) o como droga. El cannabis no es más peligroso que el tabaco o el alcohol, pero su etiqueta de ilegal lo convierte en una sustancia mal vista… y en un aliciente para los que lo quieren consumir (a veces, desconociendo sus riesgos).

Para qué aplicaciones se estudia el uso de cannabis en cáncer

He seleccionado una muestra de estudios que hablan del uso de cannabis en cáncer, para diferentes aplicaciones. Enlazo los resúmenes (en inglés) de estos estudios.

Tratamiento antitumoral

El uso de cannabinoides como agente antitumoral (es decir, para destruir células tumorales como lo hacen la quimioterapia o la radioterapia) se ha probado en animales. Algunos estudios de laboratorio han confirmado que pueden destruir células cancerosas e inhibir el crecimiento del tumor. En humanos se ha probado en forma de inyección en pacientes con glioblastoma, con un posible efecto antitumoral.

Estos son estudios muy iniciales, más adelante explicaré por qué. Actualmente no se contempla el cannabis como herramienta terapéutica para curar el cáncer.

Control de los síntomas del cáncer

La pérdida del apetito (anorexia) es un síntoma habitual en personas con cáncer. Los estudios hechos con cannabinoides para aumentar el apetito arrojan resultados contradictorios. Algunos ensayos le atribuyen poco efecto y, otros, un efecto más intenso. Por otro lado, estudios hechos con cannabis inhalado han demostrado que puede incrementar la cantidad de calorías consumidas en personas con cáncer (sin que esto signifique que aumenta el apetito).

El dolor también es un síntoma frecuente, debido a la inflamación y al daño en los huesos. Su reducción es clave para mantener la calidad de vida. En materia de dolor, el uso de cannabis en cáncer ha demostrado un efecto analgésico en algunos estudios, com este o este.

También hay algunos ensayos que muestran un efecto terapéutico de los cannabinoides en la reducción de la ansiedad y la mejora del sueño.

Cannabis y quimioterapia - Psicología en Cáncer

Control de los efectos secundarios del tratamiento

En numerosos estudios hechos con humanos, diferentes derivados del THC han demostrat reducir las náuseas y los vómitos asociados a la quimioterapia. Estos derivados son el dronabinol y la nabilona, y su uso para este objetivo está aprobado en Estados Unidos. Los estudios sugieren que estos productos podrían ser, incluso, más eficaces que los medicamentos convencionales.

Las dificultades de estudiar el uso del cannabis

Gran parte de los estudios a los que me he referido se han hecho con cannabinoides (derivados del cannabis), y no con cannabis directamente. Un ejemplo es el cannabidiol (CBD), que no presenta los efectos psicológicos del THC descritos antes. El uso de cannabis en cáncer, como en otras enfermedades, plantea dificultades que, a veces, son barreras éticas. Uno de los principios de la bioética -los que rigen los ensayos clínicos– es el de no maleficiencia. Este principio dice que hay que evitar tanto como se pueda los efectos perjudiciales.

Como la manera más habitual de encontrar el THC es en forma de cigarrillo, se supone que se debe tomar fumando. Además, se mezcla con tabaco. Por lo tanto provoca cáncer y otras enfermedades, y crea dependencia. Con este resultado es comprensible la resistencia al uso de cannabis en cáncer. Por otra parte su distribución está muy controlada porque, al ser una sustancia ilegal, se asocia al tráfico de drogas. En Estados Unidos, por ejemplo, los pacientes con cáncer que lo utilizan, necesitan un permiso especial de su médico.

En nuestro país la ley permite el consumo propio de cannabis. El concepto de consumo propio gira en torno a la cantidad (razonable para un usuario y para un intervalo de tiempo) y de su consideración de intransferible (es decir, que no se puede vender ni ceder a otra persona). La investigación sobre el uso terapéutico de los cannabinoides en nuestro país es muy limitada.

Estudios con cannabis y cáncer - Psicología en CáncerAdemás, cualquier investigación se ha hecho con un grado de concreción extremo para una patología determinada, en un estadio determinado y en unas condiciones determinadas. Esto también sirve para ayudar a la sociedad a ser crítica con lo que lee. Una titular del tipo “Un estudio demuestra que el cannabis cura el cáncer“, inspira muy poca confianza. Parece que el cáncer sea una enfermedad cuando, en realidad, son más de 200. En cambio, uno que dijera “Un estudio realizado con pacientes con cáncer de mama globular infiltrante y en etapa metastásica ha demostrado que un cannabinoide en forma de spray sublingual contribuye a reducir el dolor óseo cuando se toma en combinación con analgésicos convencionales” iría más en línea con la ciencia actual. Un estudio bien hecho (y bien explicado!) pretende demostrar su eficacia en condiciones concretas y controladas.


¿Crees que el potencial terapéutico del uso de cannabis en cáncer es un motivo para legalizar esta sustancia? Deja tu comentario, y comparte libremente este artículo!

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