Este artículo quiere ser útil para las personas que no saben qué hacer para ayudar a mujer con cáncer de mama: maridos, mujeres, hijos, amigos, … A veces, la enfermedad o el sufrimiento de los demás nos paraliza, y preferimos evitar hablar de ello.

El apoyo social se ha demostrado como una de las cosas más útiles cuando una mujer sufre cáncer de seno, al igual que ante alguiqn con cualquier otro tipo de enfermedad oncológica. No hay una manera de hacer que el cáncer sea “fácil”, pero sí podemos aliviar su carga.

Qué consecuencias tiene el cáncer de mama

El cáncer de mama es una de las situaciones más difíciles que una mujer puede tener que afrontar. 1 de cada 9 mujeres serán diagnosticadas de esta enfermedad, y cuando ocurre, tiene varios efectos:

  • Cambios en la autoestima y la autoimagen. El pecho es una parte fundamental de la feminidad de una mujer. Cualquier cosa que lo afecte, como una mastectomía, puede tocar al sentimiento de la propia identidad.
  • Cambios de rutinas y horarios. El tratamiento es complejo, y con visitas frecuentes al hospital. Esto trastorna las rutinas y toda la familia lo nota (sobre todo los niños).
  • Preocupaciones por la familia, el trabajo, etc.¿Cómo lo vivirán?“, “¿Qué será de ellos si no me curo?
  • Tener que afrontar las consecuencias del tratamiento.
  • Y un largo etcétera.

Pero hay varias cosas que podemos hacer para ayudar a una mujer con cáncer de mama:

1. Adéntrate en la salud de la mujer

Siempre respetando su intimidad. La autoexploración mamaria puede ayudar a detectar algunos síntomas del cáncer de mama: retracción del pezón, bultos, secreciones, … Pregúntale a tu mujer si necesita que la ayudes en algo (por ejemplo, recordándoselo de vez en cuando).

Este vídeo explica como realizar una autoexploración mamaria:

2. Acompáñala a las visitas y pruebas de diagnóstico

La mamografía puede dar cierto miedo por su posible resultado, sobre todo si es para confirmar una sospecha de tumor. Si se diagnostica un cáncer de seno puede necesitar que quien la acompañe haga algunas preguntas al médico o escuche sus recomendaciones, porque la mujer afectada puede dejar de prestar atención ante el choque del diagnóstico.

3. Apóyala en sus decisiones

10 maneras de ayudar a una mujer con cáncer de mama - Psicología en CáncerSin quitar que el oncólogo dé sus recomendaciones es posible que la mujer con cáncer de mama pueda escoger entre varias opciones de tratamiento (mastectomía, extirpación de la otra mama como medida de precaución, quimioterapia, radioterapia, etc). Apóyala aunque sus decisiones te parezcan extrañas, y dile que estarás a su lado decida lo que decida. Aunque des por sentado que ya lo sabe.

4. Ayúdala también durante el tratamiento

El tratamiento que sigue una mujer con cáncer de mama la puede desgastar mucho. Puede tener fatiga, anemia, caída del cabello, dificultades para comer, vómitos, … Muchos de estos síntomas pueden no aparecer nunca, o hacerlo unos pocos días a la semana. Además tienen tratamiento. Pero cuando aparecen, conviene prestarles atención.

Cambiad la distribución de tareas del hogar, aunque ésta ya esté repartida entre los miembros de la familia. Entrar en la cocina, ver u oler comida, puede serle imposible. Pregúntale qué quiere comer cuando se encuentre mal. Se recomienda hacer una dieta lo más variada posible, consensuada con el médico, y que tome bebidas frías, que pasan mejor.

Las opciones para disimular la caída del cabello son muchas: turbantes, pañuelos, gorras, prótesis naturales o artificiales… que sea ella la que elija, y que pueda tener tiempo para acostumbrarse a estos cambios en la imagen.

5. Normaliza sus estados de ánimo

Algunas reacciones muy habituales ante el cáncer son el miedo, la rabia, la tristeza y la incertidumbre. Pueden venir e irse, y pueden mezclarse entre ellos. Son reacciones totalmente normales.

No hablo de resignación ni de tolerancia. No son términos adecuados. Hablo de comprender que detrás de estas emociones hay una persona que sufre porque está pasando por un proceso doloroso y difícil. Ofrécele la posibilidad de hablar de ello, si quiere.

6. Pregúntale como puedes ser útil

¿No sabes como puedes ayudarla? ¡Pregúntaselo! En algunos momentos la ayuda para una mujer con cáncer de mama puede ser hablar de la enfermedad, o de algo que no tenga nada que ver, o no hablar: sólo estar a su lado. O bien ir a comprar una botella de agua, acompañarla al cine, o llevarse a los niños, o llorar sin que nadie le diga que no llore. O dejarla sola.

Si te pide que la dejes sola, no es que rechace tu ayuda. Es que esta es la mejor forma en que puedes ayudarla en este momento. Puede que no te lo diga para no herir tus sentimientos, pero si te prestas a ello, házselo saber. Será beneficioso para los dos.

7. Pregúntale si quiere hablar con otra mujer con cáncer de mama

Existen grupos de ayuda mútua, fundaciones contra el cáncer, etc. Muchas pacientes se benefician de compartir su experiencia con otras personas que atraviesan una situación parecida.

Incluso algunas “amigas de la quimio” (personas con las que comparte sala cuando recibe la quimioterapia en el hospital) siguen manteniendo el contacto después de la enfermedad. Otras, en cambio, quieren pasar página y olvidarse de todo lo que tiene que ver con el cáncer.

8. No le digas cosas sólo para sentirte mejor contigo mismo/a

A veces oigo cosas que se han dicho a personas con cáncer, como “suerte que no me ha pasado a mi, porque no sabría qué hacer” o “No llores, tienes que ser fuerte para dar optimismo a los demás” o “no te preocupes si se te cae el cabello, después te crecerá más fuerte“.

Hay que ir con cuidado con lo que se dice. Ante situaciones difíciles es normal que las personas se enfaden, se desesperen y lloren. Si quitamos importancia al problema o a los sentimientos de la persona parece que estemos frivolizando, no comprendiendo lo mal que lo pasa. No hace falta mostrar compasión morbosa, sino tratar a todo el mundo con el respeto que se merece.

9. Tras la curación, no todo ha acabado

El 90% de mujeres con cáncer de mama se curan. Pero esto no significa que todo haya terminado. La vuelta a la normalidad es lenta, y el miedo a una recaída sigue presente. Atiende a sus necesidades, y acompáñala a los controles. Eso no quita que celebréis que el tratamiento ha acabado.

Algunas cosas pueden haber cambiado para siempre. Nos puede costar aceptar que la persona no volverá a ser la de antes. Esto tiene efectos positivos y negativos. Hay mujeres que convierten su enfermedad en una experiencia de aprendizaje.

10. Pide ayuda para ti, si la necesitas

Los profesionales de la psicooncología no sólo estan para ayudar y formar a las personas con cáncer, sino también a las de su alrededor. Si necesitas ayuda para sentirte mejor contigo mismo/a, habla con un psicooncólogo. También le irá bien a ella saber que tu sufrimiento no te desborda.

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